Testimonios

Somos Andrea y José y vivimos, actualmente, en General Pico, La Pampa, Argentina. Estamos casados desde hace 28 años y tenemos tres hijos: Rafael de 27 años, casado con Yohana (y a punto de ser padres de Gennaro), Gastón de 21 y Gina de 18. Nuestros padres son María y Antonio Vota y Lidia y Roberto Paoletti.

Nuestro primer encuentro fue con Sr. Leni en el 2008, en la Primera Jornada Diocesana de Niños en Santa Rosa, La Pampa, ciudad donde vivíamos en aquellos años por motivos de trabajo. Se nos había confiado aquel día la tarea de preparar el altar para la Celebración de la Santa Misa que habría presidido el Obispo Mons. Mario Aurelio Poli (hoy es el Cardenal que ha sustituido a Papa Francisco en la Catedral de Buenos Aires). Terminada la fiesta, Sr. MaryKutty, Superiora Delegada, nos invitó a hacer parte del grupo LASA. Fue una sorpresa que acogimos con gran alegría e iniciamos a acompañar a las Hermanas en sus actividades apostólicas, en la zona periférica Plan 5000 donde, gracias a las Hermanas, surgió una bella y gran Iglesia dedicada a la Virgen del Carmen. Durante este tiempo, nos empeñamos a invitar a otras personas a hacer parte de la Familia y después de varios altibajos, ahora nos encontramos mensualmente para la formación y compartimos nuestras experiencias y reflexiones con Carina y Rolando, Javier, Alina, María, Analía y Miguel, Diana y Óscar y María del Carmen. A distancia pero constantemente, nos sostenemos espiritual y moralmente con los grupos de la Familia LASA de Formosa y de Bragado, gracias al WhatsApp.

Una experiencia única: Cuando estábamos introduciéndonos en el conocimiento de nuestros fundadores y de su espiritualidad, como también en el camino recorrido por la Beata Madre Enriqueta, si presentó para nosotros la oportunidad de realizar un viaje con la finalidad de conocer el Instituto de Santa Ana en los lugares de sus orígenes. Iniciamos nuestra peregrinación, en el Año de la Fe, en Roma, en la Casa Generalicia, donde gracias a las Hermanas del gobierno general y de la comunidad, que predispusieron todo con una excelente preparación y una disponibilidad incondicionada, pudimos visitar la mayor parte de los lugares santos de Roma, como también participar al último Ángelus de Papa Benedicto. Además visitamos Asís, continuando por Castelfidardo, Loreto, Ancona donde pudimos visitar los lugares de origen de Andrea, a través del certificado de nacimiento de su abuelo. En cada lugar nos sentimos a casa y el idioma no ha sido una barrera gracias a Sr. Ann Celine quien, precedentemente nos había enseñado algunas lecciones de italiano. El viaje prosiguió por Carmañola, al norte de Italia, tierra de Madre Enriqueta, después la visita a la comunidad de Leiní y la llegada a Rivarolo Canavese lugar de nacimiento de mi abuelo. En Turín festejamos, en la Capilla de Casa Madre, nuestro 25º Aniversario de Matrimonio, con una espléndida celebración religiosa presidida por el Rector de la comunidad salesiana de Valdocco y con un coro que podríamos definir de “ángeles”, que ha cantado en nuestro idioma español.

De regreso a Roma hemos concluido nuestra peregrinación en la que hemos podido recapitular, en el Año de la Fe, la trayectoria del Instituto Santa Ana bajo la atenta mirada de nuestros Fundadores y de la piadosa Santa Ana, en la tierra de nuestros abuelos.

Primer Congreso Latino-Americano: En este camino como LASA, queremos dar testimonio del carisma, donado por nuestros Fundadores Carlo y Giulia, que compartimos con las Hermanas. A nuestra familia se le dirigió la invitación a participar en el Primer congreso Latinoamericano de LASA, en Londrina (Brasil) con la finalidad de continuar creciendo a la luz del Evangelio, cómo fue la experiencia de los Fundadores, y de reforzar nuestra integración en la gran Familia. Después de esta maravillosa experiencia, regresamos con gran deseo de asumir el mensaje de Madre Enriqueta de ser portadores de la Palabra que salva y, llevando esto en el corazón, hemos encontrado a los miembros de LASA y a las Hermanas y hemos compartido con ellos nuestra bella y enriquecedora experiencia.

El camino de la familia LASA: Un momento muy significativo para todos nosotros fue la celebración del 25º Aniversario de la presencia de las Hermanas aquí en Argentina. Hemos dado inicio a las celebraciones visitando la ciudad de 25 de mayo, La Pampa, lugar donde inició la misión y concluimos el año con una celebración en la que, cinco miembros de la Familia LASA, nos empeñamos en vivir según el Espíritu de la Congregación, teniendo como modelo a nuestros Fundadores. La fiesta concluyó con un ágape fraterno en el que participaron aproximadamente 200 personas. Para dar un mayor realce a este momento, contamos con la presencia de Sr. Fátima Marafon, Consejera General, Sr. Berta Alicia, recientemente nombrada Delegada de la misión Argentina y a todas las hermanas de las otras comunidades. Durante este evento se leyó una Resolución del Poder Ejecutivo Provincial en la que se declara de Interés Provincial el trabajo realizado por las Hermanas. En este año de gracia, el gran esfuerzo de las Hermanas de las tres comunidades se concretizó con la realización del primer encuentro nacional de la Familia LASA, en Bragado del 8 al 10 de enero, durante el cual hemos compartido las riquezas de nuestro Carisma, hemos intercambiado experiencias, y gozado de momentos recreativos a través de diversos juegos. El momento más bonito fue el encuentro en el Santuario de Nuestra Señora de Luján para confiar a María el camino de esta porción de Familia laica que está dando sus primeros pasos. La elección de los miembros de coordinación fue el acto final, en el que resultaron elegidos: Nora de Bragado, Ema de Formosa y yo, José Luis, a quien se le confió la tarea de coordinador nacional, que implica más sacrificio y disponibilidad.

Con motivo del Año Jubilar de la Misericordia, el grupo LASA de Santa Rosa, junto con Sr. Leticia y Sr. Jyothi, realizó una semana de misión en Falucho y Van Praet, pequeñas localidades del norte Pampeano que, por la distancia geográfica, tienen la posibilidad de Celebración Eucarística sólo cada 15 días. Como pareja de esposos LASA, Andrea y yo, continuamos nuestro servicio apostólico con un grupo de 35 niños y jóvenes de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Pompei en General Pico. Con un grupo de jóvenes hemos trabajado para restaurar una capilla en una zona rural, hemos visitado a los enfermos preparándoles, con la visita del sacerdote Padre Fabián, a recibir el Viático. Tenemos como modelo a Madre Enriqueta que decía: “El auténtico amor a Dios es también un verdadero amor al prójimo”. En nuestro corazón existe solo un gran deseo: agradecer a las Hermanas porque nos han acogido, porque hemos tenido la posibilidad de conocerlas, gracias por su disponibilidad y por el amor que nos donan a manos llenas.


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